viernes, 16 de enero de 2009

Era cuestión de tiempo...

Antes de comenzar a decir cualquier cosa, aclaro que no voy a hablar de que son los flogger ni todas esas huevadas. No me va tampoco el término “tribu urbana” porque me parece una pelotudez enorme. Me referiré simplemente a grupos.

Te preguntarás qué quiero decir con “era cuestión de tiempo” acerca de floggers. Me refiero al tratado mediático acerca de los grupos floggers. Fotolog existe desde el 2001, aunque comenzó a cobrar su gran esplendor durante el 2004 y 2005. En un principio, sólo era usado por gente que realmente estaba muy al pedo. Sigue siendo así, pero poco a poco fue creciendo la moda que todos de sacarse fotos con una cámara de 90 mil mega píxeles que te sacan hasta el ultimo grano de la cara (pero que luego se va al corno porque todos usan photoshop y chau 89.999 mega píxeles). Bueno basta de historia y todo eso. Realmente, a menos te rompa las pelotas si alguno te mira mal por vestirte de otra manera que no sean colores fosforescentes, estos muchachos no molestan en absoluto. Si alguien dice lo contrario es un hincha pelotas, porque no rompen nada y más que cantar mal no hacen. Pero como todo lo que va cobrando magnitud popular, sale en la tele. Si sale en la tele, lo ve la mayoría del país. Lo que aparece en la tele, genera aceptación o rechazo. Si los que odian a los floggers los ven todos los días en la tele, la situación se agrava. La distancia entre los grupos se va a ampliar y la antipatía se va a ir acrecentando hasta llegar a la violencia. Eso fue lo que pasó.

Tanto rompieron los huevos con los floggers, que agarraron unos loquitos y mataron a uno. Esto pasó después de que en la tele, la radio, los diarios, el baño, la sopa, la escoba, Cumbio y en todos lados aparecieran estos pibes. Aquellos que disfrutamos de la libertad y que antes que generar conflictos preferimos ser felices mientras no nos jodan, nos es indiferente lo que hagan ellos y los que no los quieren. Pero obviamente siempre hay imbeciles que en vez de usar su tiempo en aceptar otras costumbres o intentar entender, prefieren hacerse los ayudantes de la sociedad cagando a palos a cualquiera que no les agrade. Por supuesto que otros podrán opinar diferente a mí, pero yo creo que en lugar de perder el tiempo odiando a gente que NO CONOCEMOS, sería mejor que intentemos aceptar o al menos ser indiferentes.

Los medios de comunicación generan estereotipos. Hace unos artículos decía algo así pero de minas en pelotas en el programa de Tinelli. Aquí no es diferente, ya que tenían que poner en cuanto canal fuera posible la biografía de todo chabón que usara fotolog. Llega un momento que cansa y más a aquellos que piensan “que manga de pendejos idiotas”. Más idiota me parece aquel que no es capaz de entender y aceptar a otro. A mi personalmente no me gustan la cumbia ni el reggaeton, sin embargo aquellos que sean fanáticos de esos estilos ME DAN IGUAL. Pero me molestaría mucho que criticaran mis preferencias musicales.

Era cuestión de tiempo que algún sacado matara a un flogger… ¿Será cuestión de tiempo también que aprendamos a convivir? No hay ideales lo suficientemente intensos aquí de por medio para excusar tal acto. Y nadie recordará eso como un acto heróico.

Iba a hablar de los emo pero es al pedo querer robar más con este tema porque de cabeza pondría copiar – pegar, cambiando sólo cuando digo flogger.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Renacimiento cultural

Desde hace varios días, se han visto mediáticamente muy por arriba los intensos enfrentamientos entre la juventud griega con la policía. Si bien esto no me sorprende, lo que sí lo hace es la lenta pero firme vuelta del viejo espíritu rebelde, revolucionario e inconformista que alguna vez caracterizó a los 60 y los 70.
Tal vez suene arbitraria la idea o tal vez sólo algún tipo de esperanza personal, pero de hecho hay determinados indicios que revelan el descontento hacia la política, la economía y los estereotipos cada vez es mayor y mayor. Ya que comencé este artículo hablando de los incidentes en Grecia, tomaré el ejemplo cómo el indicio más notorio de los últimos tiempos: Los sectores de izquierda (mayormente anarquistas) y opositores al gobierno han salido a protestar durante días ya por el asesinato a sangre fría de un joven de 15 años por parte de un policía. El gobierno envió con su brazo derecho a cientos de efectivos para reprimir las numerosas protestas. Vergonzoso. Si bien la historia nos demuestra que reprimir manifestaciones que reclaman por lo justo sólo genera caídas colosales de la popularidad, también nos da hoy en día la viva prueba de que los conservadores no aprenden. Hace pocos días recordaba, luego de enterarme de los detalles de estos enfrentamientos, al Mayo Francés de 1968. Esta vez, toda la oposición al gobierno se ha unido en los reclamos en contra del gobierno de derecha. Sin embargo, la juventud anarquista nuevamente lleva la bandera de las manifestaciones en repudio de un sistema económico desigual llevado adelante por un aparato político que sólo ha articulado a favor, como es usual, de los sectores burgueses.
Hace unas líneas decía que los conservadores no aprenden de la historia (por supuesto, sino no se llamarían así) y con esto me refiero a que durante los recordados 6 días de marchas encarnizadas por la represión policial, el gobierno sufrió una recaída de imagen que estuvo a punto de costarle el timón del país. Esta vez es ligeramente diferente: La popularidad para con las masas populares ya se estaba desvanecida prácticamente desde antes de los disturbios. Esto sólo sirve como un incentivo para los anarquistas que dicen basta de represión policial y de administraciones conservadoras.

Me tomaré la libertad de dar un nuevo giro en este posteo y me referiré a algo que he estado notando con cada vez mayor frecuencia durante este año 2008: Un Renacimiento contemporáneo de la música también de los 60 y 70, podría decirse. Con esto me refiero a estilos de esa época como el viejo Metal, el Punk crudo y el Reggae (en sus diferentes estilos) están recobrando fanáticos que el tiempo alejó. Para que no se malinterprete lo que quiero decir, aclaro que no digo que éstos géneros musicales hayan desaparecido, sino que habían perdido fuerza. El avance del pop por sobre las letras rebeldes o el ingenio y la transgresión erosionaron el verdadero sentido del rock. Pero la anestesia que los gobiernos han impuesto sobre las masas ha estado perdiendo su efecto, a pesar de que es constantemente renovada por estereotipos impuestos por los medios de comunicación. Frases esperanzadoras como “punk not dead” se mantuvieron latentes durante los 90. Cualquier persona a la que le preguntemos, va a admitir que la música del nuevo milenio, en general, es de muy poca profundidad ideológica u originalidad. En Argentina, es muy probable que aquellos que sepan del rock de los 80 mencionen como banda cumbre a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y eso es por la calidad musical, hablando desde el sonido de los instrumentos hasta las profundas letras cargadas de filosofía, y el espíritu que supieron generar en sus fanáticos.

Internacionalmente, el heavy metal tuvo sus grandes inicios con Led Zeppelín o Black Sabbath. Hay muchas corrientes que luego confluyeron en lo que popularmente se conoce como heavy metal. Desde nuestras concepciones actuales, tal vez el ruido no nos sorprenda (de hecho, convivimos con el), pero de hecho en esa época, el nacimiento del heavy metal y el punk significaron un cambio radical en lo musical. Ni hablar de Pink Floyd, cuya revolución musical dejaría un legado imposible de pasar por alto.

Me detengo aquí con este posteo. No puedo hablar de música como algo dentro de otro tema. Continuaré en otro momento.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Olfato loco

Gracias al fallo que validó el concepto llamado “olfato policial”, los oficiales ahora afirman que podrán golpear, juzgar, humillar, reprimir, molestar, discriminar y torturar tranquilamente a los negritos en nombre de la ley.

“Esto es un ejemplo de buen funcionamiento de justicia”, afirma uno de los jueces que decretó el fallo. “Es en serio cuando decimos que no queremos laburar. Ahora con esto ya los canas ni nos tienen que llamar para cagar a palos a algún chorrito”. Las críticas y apoyos al fallo rápidamente surgieron. “No se que diferencia hay con antes”, se pregunta un chico de Ramos Mejía. “Espero que esto signifique que los policías ya no nos van a golpear, juzgar, humillar, reprimir, molestar, discriminar y torturar tranquilamente”.



(Voy a andar subiendo cosas que me quedaron sin terminar asi que no se sorprendan si quedan truchitas)